viernes, 23 de enero de 2015

El secreto de María Cristina de Borbón

El 27 de abril de 1806 nacía  en Palermo María Cristina de Borbón Dos Sicilias. 
Sus padres fueron Francisco I de las Dos Sicilias y la infanta María Isabel de Borbón que era hija de Carlos IV de España y hermana de Fernando VII, su tío, con el que se casaría  años más tarde.
En mayo de 1929, muere la tercera esposa de Fernando VII, María Josefa Amalia de Sajonia. con la que tampoco tuvo hijos. Al quedar viudo el rey Fernando,  Luisa Carlota hija de los reyes de Sicilia influye para que un familiar suyo se casara con el rey español. La elegida es María Cristina, que era sobrina de Fernando VII. El rey tenía veintidós años más que María Cristina.

En Nápoles tuvo una  formación  basada más en la cultura que en la política, y toda su idea de política era que siempre tenía que haber un gobierno fuerte.

Fernando VII y María Cristina paseando por los jardines del palacio de Aranjuez, en 1830. Óleo de Luis Cruz y Ríos, 498 x 710 cm. Museo de Bellas Artes de Asturias

El 11 de diciembre de 1829, se celebró la boda en Aranjuez. Los liberales la recibieron muy bien pues pensaban que un posible hijo lo haría heredero y desplazaría al príncipe Carlos María Isidro, que era conocido por su talante absolutista y conservador, reacio a cualquier cambio político y social.
Muy pronto  María Cristina quedó embarazada y el 30 de octubre de 1830 nace la futura Isabel II. En el momento que María Cristina queda embarazada, Fernando VII activa la Pragmática Sanción de 1789 y anula la Ley Sálica,y de este modo permitiría reinar a las mujeres.
Nuevamente la reina  queda embarazada y, el 30 de enero de 1832, da a luz a una segunda niña, Luisa Fernanda, que sería casada con el duque de Montpensier. A mediados del año 1832, enferma gravemente el rey y su primer ministro Francisco Tadeo Calomarde consigue hacer firmar la derogación de la Pragmática Sanción aprovechando su debilidad. Sin embargo, consigue recuperarse de su enfermedad y anula esta firma. Destituye a su primer ministro y hace que María Cristina actué como Gobernanta.
Los liberales ofrecieron todo su apoyo a María Cristina con el objetivo de reforzarla y conseguir que no llegara al poder Carlos María Isidro. Concedió una amnistía a los liberales presos e hizo que algunos ocuparan puestos de responsabilidad. Muere Fernando VII, el 29 de septiembre de 1833. Es nombrada Regenta inmediatamente debido a la minoría de edad de la futura Isabel II, pues tenía entonces tres años.
EL MATRIMONIO MORGANATICO
El 28 de diciembre de 1833, a los tres meses de quedarse viuda contrajo matrimonio morganático en secreto con un sargento de su Guardia de Corps, Agustín Fernando Muñoz y Sánchez. Fernando Muñoz entró en la Guardia de Corps gracias a que su abuela paterna Eugenia Funes había sido nodriza de una de las hermanas del rey Fernando VII. 
¿Cómo se conocieron María Cristina y Fernando Muñoz?
Según la versión de su nieta María de la Paz Juana Amelia Adalberta Francisca de Paula Juana Bautista Isabel Francisca de Asís (otra característica de los Borbones es la amplia utilización de nombres como vemos en este ejemplo),  la reina madre se encontraba paseando con su carruaje, yendo y viniendo de vacaciones, cuando a consecuencia de un bache se dio un golpe en la nariz y empezó a sangrar, entonces solicitó a su dama de compañía le facilitase un pañuelo y como ésta no lo tenía aceptó el de uno de los miembros de su escolta y así empezó la relación.

                                                                           Fotografía de Fernando Muñoz

La ceremonia se celebró en el Palacio de Oriente, a las siete y media de la mañana, actuando como testigos el marqués de Herrera y Miguel López de Acevedo. Entonces María Cristina tenía veintisiete años y Fernando Muñoz veinticuatro.


María Cristina era muy religiosa y no quería vivir su relación con Muñoz fuera del matrimonio, pero si se casaba con él perdía sus títulos y sus privilegios.
Las sospechas transcendieron pese a los esfuerzos por mantener oculta la relación y  el matrimonio secreto. María Cristina, que aparecía en numerosos actos públicos, intentaba disimular sus embarazos a base de emplear amplios vestidos, que ocultasen su abultado vientre. Estas sospechas se debieron a los cinco embarazos de la Regente que delataban las relaciones con otra persona. Así se decía “La Regente es una dama casada en secreto y embarazada en público”.
Sus enemigos políticos y rivales los carlistas también le dedicaron coplillas alusivas a sus embarazos:
Clamaban los liberales
que la reina no paría,
¡Y ha parido más muñoces
que liberales había!
También fue famosa en esta época la canción popular dedicada a la Regente María Cristina y que todos hemos oído alguna vez:
y yo le sigo, le sigo la corriente
porque no quiero que diga la gente
que María Cristina me quiere gobernar.
(pinchad el enlace y oiréis la canción en versión cubana)
No se sabe muy bien si eran los carlistas los que le cantaban la canción a los liberales o eran estos a los carlistas. Esta canción posteriormente fue usada mucho en Cuba.
De este matrimonio nacieron ocho hijos ,a los que la reina Isabel II concedió títulos nobiliarios:
  • María de los Desamparados Muñoz y Borbón 1834. Condesa de Vista Alegre.
  • María de los Milagros Muñoz y de Borbón. 1835, Marquesa de Castillejo
  • Agustín María Muñoz y de Borbón. 1837. Duque de Trancón, I Vizconde de Rostrollano y Príncipe de Ecuador.
  • Fernando María Muñoz de Borbón. 1838. Vizconde de la Alborada y otros títulos.
  • María Cristina Muñoz y de Borbón. 1840. Marquesa de la Isabela y Vizcondesa de la Dehesilla.


Estos cinco hijos lo fueron durante su Regencia. Como no podía estar embarazada oficialmente al ser viuda, hizo que viviera largas temporadas apartadas en el palacio de Vista Alegre. Nada más nacer sus hijos, eran enviados a París donde eran atendidos por personal de confianza. Posteriormente, tuvieron otros tres hijos:
  • Antonio de Padua Muñoz y de Borbón. 1842.
  • Juan Muñoz y de Borbón. 1844. Conde del Recuerdo entre otros títulos.
  • José María Muños y de Borbón. 1846. Conde de Gracia y Vizconde de la Arboleda.
Enseguida comenzaron a llamar a Fernando Muñoz con el nombre de Fernando VIII. 
 La gran pasión de María Cristina fueron los negocios y para ello contó con grandes personajes como el general Narváez y José de Salamanca. No dudó en desviar fondos estatales para sus inversiones particulares. Se decía que “no había proyecto industrial en el que la Reina madre no tuviera intereses”.
Fernando Muñoz fue el promotor de diversas empresas por todo el país, destacando las de ferrocarriles que por aquellos tiempos empezaban a abrirse camino, haciendo inversiones en este sector en Asturias. También creó numerosas empresas en torno al carbón en Siero y el valle del Nalón y creó la empresa Asturiana Mining Company que posteriormente sería transformada en la Fábrica de Mieres.
También participó activamente en el negocio de la sal, durante cinco años disfrutó del monopolio de dicho producto, lo cual le dio bastantes  beneficios. También participó en el negocio de los negreros, en compañía del el general Narváez, fundador de la Guardia Civil.

                                    Reconstrucción del tren inaugural de la línea
Obtuvo la concesión de la línea férrea Madrid-Aranjuez, que fue inaugurada, el siete de diciembre de 1851, que posteriormente se extendería hasta Albacete y Alicante. Como dice el historiador Pierre de Luz:
“En aquel momento, todo el mundo en Madrid juega a la bolsa, y es Salamanca quien dirige el baile. Ya ha arrastrado a Muñoz, y pronto asocia al mismo Narváez a sus combinaciones, a sus grandes golpes, a sus enormes ganancias… no existe en España un solo negocio industrial en que María Cristina o el Duque de Riánsares no tomen parte.”
María Cristina fallece el 22 de agosto de 1878. Su deseo era que fue enterrada con su marido Fernando Muñoz en Tarancón. Finalmente, fue enterrada en el Panteón de Reyes de El Escorial, dado que con la llegada de Alfonso XII al trono fue esposa, madre y abuela del rey.

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